jueves, 8 de enero de 2009

PARA MANTENER LO BUENO Y ACORAZARNOS FRENTE A LA CRISIS


(publicado por el semanario Brecha el 31/12/2008)

Vivimos un momento especial del mundo. Lo último, verdadera perla del collar, un tal Madoff acaba de estafar en unos U$S 50.0000 millones a avariciosos ricachones de todos los puntos del planeta, mientras las tres grandes fabricantes de automóviles de Detroit deambulan como pordioseras buscando la salvación en el dinero de los contribuyentes yanquis. Los grandes bancos, (y los medianos y chicos también) todos fundidos o tocados en su centro neurálgico después de la larga fiesta especulativa con las hipotecas subprime, recurren al malo del Estado para seguir viviendo. La lista es larga, cada vez más larga, de los que imploran salvación estatal, aunque los últimos –que seguramente no serán los primeros - son esa larga cola de desempleados o de dueños de hipotecas que no podrán pagar, perdiendo sus casas y sus sueños, por no hablar de los inmigrantes ilegales, víctimas de infernales redadas que desparraman el terror en sus comunidades para que retornen a sus países de origen después de exprimirles bien el jugo. Mientras tanto, aquí, los Lacalle y Sanguinetti como directores del coro, nos siguen hablando de la globalización capitalista y sus bondades. Hay que lanzarse al mundo para recibir los beneficios nos decían –y nos dicen- en sesudos escritos o declaraciones, con el TLC como portaestandarte. Ni una sola palabra de autocrítica sobre el neoliberalismo que supieron defender y aplicar en Uruguay, ese mismo neoliberalismo que, señor de toda la región, nos dejó un tercio de la población en la pobreza e indigencia y más de medio millón de compatriotas buscando un mejor destino en el exterior. Después nos hablan de la pequeñez del mercado interno, pobre mercado interno que arriba tuvo que aguantar una descomunal rebaja salarial de los que lograron mantener sus trabajos. Lacalle se siente rejuvenecido, nos dice, al enterarse del programa del FA que acabamos de aprobar en el Congreso “Zelmar Michelini”. Él, tan supuestamente instruido de lo que ocurre en el mundo, no tiene idea entonces de la estatización de la banca en los países dominantes ni de los diversos planes de inversión pública que arrancando con los ¡850 mil millones de dólares! de Obama, siguen con los voluminosos planes en España, Perú, Francia o México, por no hablar de Brasil, Argentina o China y sus más de U$S 650.000 millones en infraestructura. Obviamente que tampoco de los fabulosos rescates y otros planes de estímulo de “papá” Estado en los países dominantes. Por suerte, el programa del FA, gracias al aporte de miles de culpables y estructurados frenteamplistas que se reunieron en sus Comités de Base y en el Congreso en vez de solamente chatear o escribir “sesudos” artículos, sufrió un conjunto de importantes modificaciones respecto a temas tales como el papel del Estado, del mercado interno y de la integración con nuestros vecinos del sur (por no hablar de la ley de impunidad y de la ley de salud reproductiva), que lo vuelven muy actual, muy a la moda, según se observa en el resto del mundo. No por casualidad Marx y Keynes han vuelto ha transformarse en autores de actualidad, mientras desaparecen de los estantes de las librerías los popes del neoliberalismo, los Mises, Hayek y Buchanan. Pero no sólo hablamos del período 2010-2015, también nos referimos al crucial 2009. Sí, de un año clave. Hay que enfrentar la receta de la derecha que nos dice “achiquen el Estado, bajen el gasto en inversiones y bajen los salarios y las pasividades”.Por eso mismo tenemos que ser más audaces con las medidas a adoptar en un año que se nos viene arriba y donde se van a sentir con más fuerza los coletazos de la crisis internacional. Para nosotros existen cinco líneas de defensa básicas contra la misma, con las que hemos venido insistiendo desde que en el 2005 analizábamos que “el estallido de la burbuja inmobiliaria en el vientre deforme de la economía de EE.UU. afectaría la economía del mundo entero”:
1) La primera línea de defensa es mantener y solidificar todas las acciones positivas que ha concretado nuestro gobierno en distintos planos, sobre todo en políticas sociales y en la legislación laboral, seguramente las primeras víctimas de una restauración de los partidos tradicionales en el gobierno.
2) La segunda línea de defensa para que esta crisis no la paguen los sectores más indefensos y empobrecidos es mantener la vigencia y solidez de los instrumentos populares que se han ido construyendo en un largo proceso de acumulación de fuerzas, de unidad: el FA y sus partidos integrantes a nivel político, y el PIT-CNT, la FEUU, FUCVAM, ONAJPU, etc. a escala social.
3) La tercera línea de defensa es la del papel del Estado. Esta crisis barre con aquellas concepciones que adjudicaban a la inversión extranjera directa y las exportaciones el papel central, protagónico, en el crecimiento de la economía uruguaya. Durante varios años no vamos a contar con IED en distintos rubros, más, es factible el retiro de ciertas inversiones, y vamos a tener que apelar, nos guste o no, a un fuerte papel estatal que regule, direcciones y controle, pero que también actúe como jugador importante en el desarrollo (que no es lo mismo que crecimiento por el papel redistributivo de la riqueza) productivo nacional. ALUR es un solitario ejemplo que esperamos se continúe con un frigorífico nacional y un ente pesquero.
4) La cuarta línea de defensa es el mercado interno. Aquí hablamos del salario de los trabajadores, las pasividades y la inversión pública en vivienda, en infraestructura. Insistimos sobre todo en la vivienda, porque según cálculos fundados, nos permite generar dos puestos de trabajo directos y dos indirectos por cada vivienda construida, así como avanzar en la solución de los problemas habitacionales de miles de uruguayos, en los cuales tenemos cierto atraso.
5) Y la quinta línea de defensa es el papel de la integración, sobre todo en torno al MERCOSUR donde hay avances pero también trabas y problemas a resolver. Y al ALBA, donde vamos a encontrarnos con Ecuador, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Honduras y Cuba. Hablamos del Banco del Sur, de acuerdos de complementación de producciones, del Consejo de Defensa Hemisférico, propuesto por Brasil para enfrentar –entre otras cosas- la presencia de la IV Flota de EE.UU. en aguas latinoamericanas o el voraz apetito de ese país por la Amazonía y el acuífero Guaraní.
Para mantener todo lo bueno ya hecho ganando en primera vuelta e instalar con potencia superior estas líneas de defensa contra la crisis internacional que han quedado estampadas en el programa del FA -que no se puede desconocer, así como la representatividad del Congreso y los Comités- creemos que el mejor candidato para la presidencia en octubre es el precandidato electo en forma oficial por el FA en su reciente Congreso: José Mujica.
Eduardo Lorier

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